Acudieron a la llamada de la Guardia Civil para batir 300 hectáreas de terreno en busca de indicios

Más de 200 cazadores participaron el sábado en la batida organizada por la Guardia Civil para buscar en cadáver de Dana Leonte en las proximidades de la localidad malagueña de Arenas, en la que se buscan sus restos desde el pasado mes de junio, volcándose con un operativo en el que muchos arriesgaron incluso su integridad física.

Img Batida búsqueda cadáver Dana Leonte

Tras el hallazgo hace algunos meses de un femur identificado por la Benemérita como de la joven rumana desaparecida, la Guardia Civil realizó el pasado lunes un llamamiento a las federaciones andaluzas de Caza y de Montañismo para movilizar a afiliados con conocimientos y experiencia en el monte que pudieran participar en una batida especial de búsqueda en una zona de 300 hectáreas especialmente abrupta, de gran dureza y con zonas de maleza con mucha espesura.

El llamamiento de la Federación Andaluza de Caza, a través de su Delegación Provincial de Málaga, dio resultados y el sábado a las 8 de la mañana el Recinto Ferial de Vélez-Málaga, punto de encuentro y de partida del dispositivo habilitado por la Guardia Civil, se llenó de cazadores procedentes de toda la provincia de Málaga que no dudaron en mostrar su lado mas solidario y humano. "Estamos aquí para colaborar con la Guardia Civil, pero sobre todo para intentar dar descanso a una familia que acumula más de seis meses de sufrimiento desde que desapareció esta chica" afirmaba Pedro Acedo, delegado provincial de la FAC en Málaga.

Equipados con chalecos y gorras de alta visibilidad aportados por Mutasport, quien también corrió con el seguro de daños propios que pudieran ocasionarse ante cualquier incidente de un cazador federado en esta batida, los más de 200 cazadores participaron en los ocho grupos de búsqueda que, capitaneados y dirigidos por agentes de la Guardia Civil, peinaron una zona de mucha exigencia física en la que se buscaba cualquier indicio del cadáver de la joven.

"Ha sido un batida muy exigente, que no sólo ha requerido buena preparación física, sino también conocimientos del monte: en una zona tan abrupta y espesa no basta con buscar, hay que saber cómo se comporta el campo para interpretar dónde es más probable encontrar cada indicio. Muchos participantes de nuestro grupo regresan con algunas heridas, muchos arañazos y al límite de cansancio" explicaba Daniel González, miembro de la Sociedad de Cazadores de Mijas, al término de una jornada que se prolongó entre las 9 de la mañana y las 4 de la tarde.

Según fuentes oficiales, y como ya se ha publicado en distintos medios, este dispositivo sirvió para encontrar algunos indicios, muchos de ellos descartados al no guardar relación con el caso y otros que ya han pasado a disposición judicial para un análisis más exhaustivo que pueda determinar si serán útiles para la investigación.

"La batida ha sido posible gracias a la participación de los cazadores malagueños. Somos el colectivo que más y mejor ha respondido a la Guardia Civil. Personalmente, creo que habría sido difícil que se celebrara este dispositivo sin la respuesta de los cazadores. Esto habla del valor humano de los cazadores andaluces y deja en evidencia a quienes quieren criminalizarnos o vender de nosotros una imagen distorsionada" aseguraba al final de la batida Pedro Acedo, delegado malagueño de la FAC, quien agradeció públicamente a todos los cazadores desplazados "su esfuerzo y solidaridad quitando un día a su afición o a su familia para venir aquí a jugarse el tipo por una buena causa".

Desde la Federación Andaluza de Caza queremos agradecer públicamente a la Guardia Civil la confianza depositada en el colectivo para participar en este dispositivo, así como el trato dispensado a nuestros afiliados durante toda la batida y el trabajo que siempre realizan en favor de la sociedad. "Será un placer colaborar en futuros dispositivos relacionados con este caso o con cualquier otro en que los cazadores podamos ser de utilidad para la sociedad" afirma el presidente de la FAC, José María Mancheño.