Ante las recientes consultas recibidas respecto a la recomendación de no consumir zorzales afectados por el parásito Morishitium Polonicum, la Federación Andaluza de Caza confirma que esta recomendación es correcta, no debiendo destinarse al consumo humano los ejemplares afectados por el parásito, siendo además motivo de decomiso.

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Pese a que no existe ningún motivo de alarma, ya que este parásito no representa peligro para la salud humana, es aconsejable, por seguridad alimentaria, no ingerir zorzales afectados con esta parasitosis.

Estudios científicos señalan que el parásito Morishitium Polonicum, que se viene detectando en zorzales desde hace tres temporadas, es perceptible en el interior de los ejemplares afectados a simple vista presentándose como un gusano oval y aplanado de unos pocos milímetros de longitud de coloración blanquecino y/o amarillento que se ubica en la caja torácica y abdominal de los zorzales de forma muy eventual.

"El primer registro en España de este parásito en zorzales se produjo en 1980, si bien la mayor sensibilización de los cazadores respecto a la sanidad animal e higiene alimentaria y la mayor circulación de información y datos a través de las redes sociales ha permitido describir más casos en los últimos tres años" señala Nicolás Urbani, asesor técnico veterinario de la RFEC.

Por su parte, el presidente de la FAC, José María Mancheño, ha señalado que "nuestra labor es informar ante las consultas recibidas para que los cazadores estén apercibidos, si bien no existen razones para que se genere ningún tipo de alarma o preocupación".